En nuestras clases y talleres creamos un espacio de crecimiento mediante el juego para generar un ambiente distendido, divertido y diferente. Madres, padres y niños trabajamos juntos para aprender a respirar mejor, a concentrarnos y a relajarnos, a la vez que fortalecemos y conseguimos flexibilizar el cuerpo. El yoga propone una pedagogía integral que pone a nuestra disposición todo un abanico de herramientas que nos ayudarán a conocernos mejor corporal y emocionalmente.
Las sesiones están pensadas para los más pequeños y los adultos giramos a su alrededor acompañándolos. En ningún caso es necesario tener conocimientos o experiencia previa en yoga. Descubriremos las diferentes posturas y técnicas del yoga de manera sencilla y divertida, siempre dando pinceladas de introducción a la filosofía del yoga en un ambiente de respeto, paz y amor.
También tendremos la oportunidad de conocer a otras familias con niños y niñas de edades similares a las de nuestros hijos e hijas. Al finalizar el taller, tendremos espacio y tiempo para interrelacionarnos, socializar y/o compartir nuestras experiencias, vivencias y dudas en la crianza.
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La práctica del yoga en familia favorece otros aspectos como: La comunicación emocional. La comunicación energética. La creatividad y la espontaneidad. Refuerza la imagen positiva que tenemos del otro. Potencia la armonía familiar. Trabaja la coordinación y la sincronización con el otro miembro de la familia. Amplía el conocimiento sobre el otro.
La práctica del yoga en familia favorece otros aspectos como:
La práctica en pareja consigue crear una comunicación corporal, verbal y emocional. Además, implica trabajar 3 aspectos que después pasan a formar parte del subconsciente:
– Posturas donde los padres son la base o sujeción: gracias a ellas se reforzará la seguridad de tu hijo o hija y la base sobre la cual los padres actúan de apoyo durante su desarrollo.
– Asanas donde el hijo será la ayuda para que su padre o madre puedan realizar ciertas posturas.
– Ejercicios donde ambas fuerzas deben estar coordinadas, buscando el equilibrio, pensando en el otro y, sobre todo, confiando el uno en el otro.